lunes, 8 de diciembre de 2008

Una Vida de Sueños

Este pequeño homenaje fue mostrado en la ceremonia de entierro de José Luis Soto González, quien en un confuso incidente fue brutalmente asesinado por el PDI, donde ellos cortaron una vida llena de honestidad, trabajo y sueños.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Más temprano que tarde estarán junto a él, podrán ver lo feliz que ha sido en esa otra vida, tan significativa, pero a la que nadie quiere ir, por temor, ya que no podemos llegar a ella sin pasar primero por la muerte. Pero creo que está muy feliz a la diestra de nuestro Padre Celestial.
Su partida es y será una pérdida irreparable. Nadie ocupará su lugar ni llenará el gran vacío que dejó en vuestros corazones, pero la misericordia de Dios es tan grande que él sabrá darles la resignación y fuerzas para luchar contra los asesinos que apagaron su vida, cuando tantos y tantos sueños todavía le quedaban por cumplir.
No pierdan la fe y aunque la lucha jamás será de igual a igual, vosotros teneis a Dios de su lado y si en la tierra, bajo la ley del hombre, no pagan, lo harán ante la ley del todo poderoso, nuestro Dios.
Gracias por compartir este homenaje tan hermosos con nosotros, los que de verdad lo estimamos y siento mucha pena por los que no lo conocieron y gran alegría por los que si lo conocimos.
Fue y será un ser grandioso, humilde, honrado, atento, caballero, cariñoso, etc. nada de lo que diga es mucho, siempre será poco.

A la familia con mucho cariño y respeto.

Les quiere, Liliana Orellana.

Anónimo dijo...

Espero que eso de la defensa propia sea desmentido y que se le haga un peritaje psicológico al que supuestamente se defendió, recordar que solo dos semanas antes del incidente esta misma persona recibió una herida de bala de su propia arma.

Anónimo dijo...

Es increible, si fue tan torpe de dispararse en el pie, es capaz de todo.Mas aún con un desconocido para él. Pero hay un Dios, será quien haga justicia.
Lo más increible es que como las autoridades entregan el derecho de usar armas a gente así.


Valor.

Un beso.

Les recuerda,

Liliana