miércoles, 3 de diciembre de 2008

en tu recuerdo

las balas
la injusticia
no podrán acallar tu vida
y tu obra

ensuciaron tu nombre
y todos nuestros nombres
derramaron tu sangre
y todas nuestras sangres

las balas
de los cobardes
nos quitaron tu vida
tu camino sencillo

pero no podrán quitarnos tu sonrisa
sincera y alegre
no podrán quitarnos tu canto
y tu trabajo esforzado

lo que dejaste en nuestros corazones
cada palabra, gesto
y baile de cueca
no podrán quitarnos

con la confianza de la verdad en nuestros corazones
con la fuerza de la razón de nuestro lado
no descansaremos
hasta que se haga justicia!


tus hijos que te aman y extrañan

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy lindo el comentario.
Su padre fue y será un ser excepcional, nadie cambiará ese echo.
Jamás se olviden que él desde el cielo, los protegerá y ayudará para que logren el fin de su lucha, que como se los he dicho antes, es hacer pagar a estos asesinos que premunidos de sus armas y placas se creyeron con el derecho de apagar la vida de su padre, pero Dios está se vuestro lado. Y su padre está sentado a la derecha de Dios y feliz, ya no siente dolor ni angustia, solo siente paz y amor.

Todo mi apoyo va en oración, en esta lucha tan desigual.

Mucha fuerza.

Les recuerda y quiere,

Liliana Orellana.

Anónimo dijo...

Que inmenso dolor causaron. De pena y lágrimas llenaron el corazón de su familia. Como pueden, después de asesinar a un ser humano, mirar a los ojos a su madre, sabrá ésta madre que trajo a este mundo a un asesino que no siente ni el más mínimo remordimiento por la vida que apagó, será posible que ésta madre no sufra por el alma de su hijo que arderá en la llama del infierno, más aún por no reconocer que se equivocó y que junto a Dios, no podrá caminar por el sendero de la vida eterna.
La vida que apagaron con su confuso actuar, sé que está a la diestra de nuestro padre celestial y por todos los años que lo conocí, por cada palabra de bondad que de sus labios escuché, por todo el cariño y respeto que mi padre sentía por él, por todo el sudor que brotó por cada unos de sus poros para alcanzar y lograr todo lo que logró, por ese inmenso amor que sentía por cada miembro de su familia, por el respeto que brindaba a sus vecinos, por cada injusticia que vio en su corto andar por esta vida, por cada lágrima que derramó cuando sintió tristeza, por cada alegría que regaló, por su valentía de soportar, quizás, tanto dolor, cuando en su cuerpo penetraban cada una de las balas que terminaron por cerrar sus ojos y detuvieron por siempre los latidos de su corazón, por éste inmenso cariño y respeto que aún siento por él, es que todo el resto de vida que me quede, rogaré Dios lo tenga en su gloria.
Jamás lograrán hacernos pensar que era un hombre corrupto, esa palabra solo les sienta a ellos, los que dicen llamarse POLICIAS y que en el fondo son nada más y nada menos que escoria de la humanidad.



Un fuerte abrazo a la familia.


Liliana Orellana.

Anónimo dijo...

Querido amigo, acá me tienes nuevamente y con tu permiso, para enviarte un muy fuerte abrazo.
Cuenta siempre con mis respetos y cariño incondicional.
Admiré a tu padre, lo estimé y lo respeté y aunque ya no esté con nosotros, siempre estará en mi corazón.
No pasará mucho tiempo sin que se haga justicia. Espero, ese día, estar ahí junto a ti para abrazarte
y entregarte mi cariño.



Un abrazo a la distancia.



Tu amigo,

David Latoja Orellana.

Que Dios te bendiga.

Anónimo dijo...

hermosas palabras koté, hermosa poesía y hermosa persona que ha partido.

Roxana.

Unknown dijo...

ya ha pasado casi un mes, y se que para ustedes, kote y andreita, han sido los dias mas dificiles de su vida...pero sepan que aunque suene como una frase comun,NO estan solos, recuerden que hay una familia preocupados de uds. y pendientes de como esta saliendo todo...y principalmente una familia que los quiere mucho y que esta pidiendole diariamente a dios que los ayude, que los consuele y que les de paz. LOS AMAMOS MUCHO. Familia Cepeda Rojas

Anónimo dijo...

Se acerca la navidad y no me imagino siquiera el dolor de la pérdida irreparable de su ser tan querido. Ya nada será igual, ni hoy ni nunca, pero desde aca les mando mi cariño y respeto. Dios sabe la pena que les embargará en noche buena, pero así sabrá darles fuerza y resignación, para que puedan seguir adelante en esta vida, por ustedes y por sus familia, no olviden que su padre era y siempre será un angel.
Fue su vida tan inmensamente honesta que no podrán enlodar su nombre.
Les mando todo mi apoyo y amor.

No les deseo felicidad pues se que no lo serán, pero piensen que él está sentado al lado de Dios.

Que Dios los bendiga.

Amor y paz para ustedes.

Un fuerte abrazo.

Liliana Orellana.

Anónimo dijo...

Hoy es un día especial para casi todo el mundo, pero sé que para ustedes ya no lo será y esa es mi pena no poder hacer algo para calmar tanto dolor. Solo Dios les puede dar la paz que necesitan y espero que sea pronto. En esta fecha tan especial quiero desearles todo lo mejor y muchas bendiciones. Despues de tan grande pérdida será muy difícil continuar, el camino se tornó de espinas, espinas que les destrozarán los pies cada vez que quieran caminarlo, pues muchas veces sentirán el cansancio y la impotencia de querer seguir y no desfallecer en el intento, por hacer que la justicia llegue. Será un largo camino, pero Dios está de su lado y los guiará para que no sientan el dolor que les producirán las espinas.
La paz tan deseada llegará.

Que Dios les colme de bendiciones.

Con cariño,

Liliana Orellana.